Tener un trabajo de oficina es algo muy valorado, ya que este tipo de puestos se llevan a cabo en cómodas salas, sin tener que estar expuestos al frío, el calor o hacer un esfuerzo físico demasiado exigente.

Sin embargo, no es oro todo lo que reluce. Las personas que pasan horas ante el ordenador o sentadas a la mesa suelen desarrollar dolores de espalda o malos hábitos de higiene postural que tienen malas consecuencias. Por eso, saber cómo sentarse correctamente en la oficina debería ser una prioridad en todos estos casos.

Qué causa tener una mala postura al trabajar

Los datos lo certifican: un alto porcentaje de las personas que trabajan en una oficina no saben sentarse bien en una silla.

Curvaturas raras en la espalda, alturas inadecuadas de la superficie de trabajo, elementos que molestan y que hacen que se pongan posturas no recomendadas… Son muchos los factores a controlar para mantener una postura correcta al sentarse.

Estos son los puntos más habituales a la hora de asumir una mala postura al trabajar:

Un core debilitado

Los expertos en deporte y fisioterapia llaman core a la parte central del cuerpo. Se trata de un conjunto de veintinueve músculos que comienzan en la parte del diafragma y terminan en los extensores de la columna y el recto abdominal.

Esa parte del tronco es la que sostiene toda la musculatura en posiciones forzadas como estar sentado y la que permite que se mantenga una buena higiene postural.

Sin embargo, la vida sedentaria hace que cada vez menos gente presente un core fuerte. ¿La consecuencia directa? El cuerpo asume, de manera automática, malas posturas para evitar el cansancio y las incomodidades que suelen surgir al asumir una buena disposición ante la mesa.

Fortalecer el core con ejercicios como el yoga, el pilates o cualquier otro deporte es un primer gran paso para mejorar la mala postura al trabajar.

Agotamiento

Restar tiempo al trabajo intenso ante el ordenador y descansar, a la larga, es un aprovechamiento mucho más inteligente de las jornadas de trabajo. De nada sirve sentarse en la mesa nada más fichar y no levantarse de ella hasta que llegue la hora de salir, ya que el cuerpo se va deteriorando poco a poco y el cansancio acaba por afectar al rendimiento.

Se recomienda descansar unos 10 minutos por cada hora y media de trabajo. De este modo, se destensan los músculos de la espalda y las cervicales, y se regresa a las ocupaciones con una mejor disposición.

Malestar psicológico

El malestar psicológico es otro de los grandes motivos que impiden tener una postura correcta al sentarse. Las personas, al sentirse desanimadas o tristes, dejan de fijarse en cosas que son aparentemente secundarias como la postura en la silla.

Eso les hace entrar en un círculo vicioso: están mal y asumen malas posturas, lo que les provoca dolores que les hacen sentirse peor. Saber cómo sentarse correctamente en la oficina y aplicar todos los consejos ofrecidos por profesionales es una forma de contribuir, también, a la salud mental.

Malos hábitos que pueden dañar tu espalda mientras trabajas

Más allá de estas situaciones, muchas veces ajenas al día a día en la empresa, y que tienen que ver más con la personalidad y el humor de los trabajadores, sí que existen una serie de malos hábitos que pueden dañar la espalda mientras se está en la oficina.

Colocar los pies de manera incorrecta

Cruzar las piernas, subir los pies a la silla, sentarse sobre las rodillas… Todas estas fórmulas son consideradas como un grave error por parte de los profesionales de la fisioterapia.

Estos malos hábitos deben ser sustituidos por una máxima: los pies deben estar firmes en el suelo en un ángulo de noventa grados respecto a las caderas. Se puede mejorar todavía más la postura ergonómica con un reposapiés ajustable, aunque bastará con no doblar las piernas y mantener la postura recomendada cada vez que se esté ante el PC o los papeles en la mesa.

Cuidar la altura de la mesa y de la silla

La mesa y la silla deben estar a una altura adecuada para cada persona. Las manos deben reposar en un ángulo de 90 grados respecto al cuerpo y las piernas igual. Para ello, se recomienda contar con mesas ajustables en altura y con una silla ergonómica que se pueda modificar cada vez que se desee.

Cómo sentarte de forma correcta en la oficina

A los consejos de mantener brazos y pies en los ángulos correctos y en las posturas más recomendadas, se pueden sumar las siguientes recomendaciones para eliminar de un plumazo los problemas de espalda en el trabajo:

  • Revisa la ergonomía de la silla, la mesa y todos los materiales que se usan, como la alfombrilla del ratón. La presencia de almohadillas, zonas ajustables y demás harán que todo lo utilizado se adapte al cuerpo y, por tanto, contribuya a mantener las buenas posturas. En MyOfficeLand contamos con una amplia selección de sillas de oficina perfectas para quienes pasan mucho tiempo sentados cada día en ellas.
  • Coloca el monitor en alto: la cabeza debería mirar al frente, por lo que la pantalla del ordenador debe elevarse a esa altura con ayuda de estructuras pensadas específicamente para ello.
  • Toma conciencia de la forma de tu espalda: lleva el trasero hasta el final de la silla para que la espalda apoye totalmente con el respaldo del asiento. Observa tus hombros y tu espalda para mantenerla en una posición erguida y relajada.
  • No acerques el teclado al borde de la mesa: los útiles de trabajo deben estar en el centro de la superficie para que los antebrazos puedan reposar cómodamente en la mesa.

Con estos consejos sobre cómo sentarse correctamente en la oficina, muchas personas han sentido un alivio casi inmediato de sus molestias de espaldas y su cansancio crónico. Estos simples pasos pueden servir para elevar el rendimiento y, sobre todo, sentirse mejor cada día al acudir al puesto de trabajo.