No importa si es en el instituto, en la universidad, en formación profesional o preparándote unas oposiciones. En todos estos escenarios siempre hay que buscar la mejor fórmula para avanzar con el estudio y la memorización. Hoy queremos ofrecerte diferentes trucos para estudiar con los que comprobarás en primera persona que el proceso de aprendizaje es eficiente y hasta divertido.

5 consejos de estudio que todo estudiante debe seguir

Todos los alumnos hemos tenido alguna vez la sensación de que un examen importante se acerca a toda velocidad y creemos que no estamos lo suficientemente preparados como para afrontar con garantías la prueba. Esto también ocurre con los opositores, y de hecho en ellos ese temor es incluso mayor. Por suerte, desde hace décadas los expertos van diseñando fórmulas útiles en las que se incluyen tips para estudiar de mucha validez, como los que te mostramos a continuación.

Dividir el tiempo de estudio en pequeños intervalos: el método Pomodoro

Varios estudios sobre los procesos de atención y el rendimiento en estudio han comprobado que es mejor controlar los minutos que se le dedican al estudio estableciendo límites en esos lapsos de tiempo.

Lo ideal es hacer que esos periodos no duren más allá de 30 minutos, pues el cerebro humano está más preparado para asimilar información en ráfagas cortas, mientras que en sesiones más largas el nivel de atención se reduce.

Esto, a nivel de estudios, se ejemplifica bien a través del Método Pomodoro, diseñado por Francesco Cirilio, quien diseñó un sistema de intervalos de 25 minutos de concentración continua y 5 minutos de descanso. El método se completa tras el cuarto ciclo, donde en lugar de parar 5 minutos, hay que relajarse por un cuarto de hora.

Diseñar una rutina de estudios que se pueda seguir

Todo proceso de aprendizaje debe derivar de una rutina de estudios bien diseñada, con unos hábitos que se puedan seguir y que permitan obtener la máxima productividad de esta tarea. Proponerse un horario de estudio y seguirlo no solo te ayuda a ser más maduro, sino que tiene unos efectos más que positivos en tu rendimiento académico.

Para lograr este objetivo, aborda el aprendizaje de manera ordenada, comprobando qué periodos son los que te permiten ser más activo y condiciona todo esto a tu nivel de cansancio y el resto de tus actividades diarias.

Un estudio realizado por la Universidad de Harvard señala que lo mejor es aprovechar las primeras horas del día para estudiar, entre las 7 y las 10 de la mañana, especialmente cuando se necesita más concentración. Pero esta fórmula puede ser diferente para cada persona, por lo que te animamos a que descubras por ti mismo qué periodo del día es el más apropiado para ti y a partir de ahí planifiques tus propias jornadas de estudio.

Pequeños esquemas mejor que subrayar

Subrayar textos es una práctica muy común entre muchos estudiantes. Con ella lo que se pretende es seleccionar aquella información que realmente es más útil en el proceso de aprendizaje. Sin embargo, el hecho de subrayar no ayuda a memorizar el texto si no se repasa varias veces.

Además, el subrayado invita a aprender esa información de la manera concreta en la que la leemos, lo que a veces no resulta tan útil en el proceso de aprendizaje. Para muchos expertos, lo ideal es acompañar ese subrayado con esquemas y pequeños resúmenes en trozos de papel o en fichas, como las que te ofrecemos en MyOfficeLand, a modo de tarjetas.

Así reformulamos lo que vamos leyendo y podemos hacer combinaciones de notas para cruzar la información. No memorizamos el texto, sino que lo interiorizamos de una manera más útil, asimilando realmente esa información.

Ten todo el material de estudio a mano

Otro de los consejos para estudiar es tener preparado y a mano todo lo que vas a necesitar en tus sesiones de aprendizaje. De este modo no tendrás que levantarte por un boli, los apuntes, folios, un marcador, la goma de borrar o unos clips. Todas estas pequeñas pausas son sinónimo de pérdidas de tiempo.

Esto ha de ir acompañado de tener un lugar de estudio ordenado, bien iluminado y con una temperatura confortable, donde no pases frío, pero tampoco sea tan cálida que invite al descanso.

Finalmente, incluye en todo este material de estudio también los manuales, los libros y los apuntes. Para todo esto te recomendamos cajetines de archivo que podrás incluir en la mesa de escritorio. Y si usas el ordenador, deja a un lado las distracciones como navegar por internet o entrar en redes sociales.

Estudia con todos los sentidos posibles

No te vamos a pedir que huelas tus apuntes para que aprendas mejor la lección. Y, a no ser que estés estudiando cocina de manera práctica, tampoco queremos que degustes el material de estudio. Pero sí puedes sacar partido del resto de sentidos.

La vista es útil para recordar imágenes, símbolos, colores o gráficos. Con la escucha te animamos a leer textos y resúmenes en voz alta, incluso a grabarte pequeños contenidos en tu móvil o en el ordenador, a modo de podcasts, para que los escuches con frecuencia. Y finalmente, el tacto va a ser bienvenido en tu aprendizaje cuando escribes a mano tus resúmenes y fichas de estudio o cuando diseñas tus propias reglas mnemotécnicas.

 

Estos trucos para estudiar son útiles para mucha gente, pero no en todas las personas tienen el mismo nivel de eficacia. Por ello, te animamos a que seas tú mismo quien descubra qué es lo que verdaderamente te funciona, teniendo siempre presente que el orden, una buena planificación y disfrutar de un lugar de estudio confortable son claves para conseguir buenos resultados.